Archivo para 31 marzo 2011

31
Mar
11

Exposición: Segovia a través de la cámara oscura (I)

La cosa va esta semana de exposiciones de fotografía. Si el otro día te hablaba de la muestra de Helen Levitt en Valladolid, y de una exposición que acababa de terminar, los Premios Nacionales de Fotografía en los fondos de la Colección Alcobendas, que nos ha traído segoviaFOTO2011, hoy te hablo de otra que acaba de empezar, incluida en este mismo festival. Se trata de Segovia a través de la cámara oscura, de Ilan Wolff.

Y como es de las exposiciones que más me han gustado, he decidido dividir la entrada en dos partes. Hoy te voy a hablar acerca del fotógrafo y de la técnica que emplea para obtener sus imágenes (la cámara oscura), y mañana te cuento más cosas de la exposición. Empezamos…

LA TÉCNICA: LA CÁMARA OSCURA

La cámara oscura es un aparato óptico que consiste en una caja cerrada y opaca con un orificio en su parte anterior por donde entra la luz. Dicho orificio funciona como una lente convergente y proyecta, en la pared opuesta, la imagen del exterior, invertida tanto vertical como horizontalmente.

Su uso es conocido desde la antigüedad: Aristóteles fue el primero en construir una cámara oscura para comprobar sus teorías sobre la luz; Leonardo da Vinci utilizó este instrumento óptico como un elemento auxiliar para el dibujo; artistas de los siglos XVI y XVII hicieron de la cámara oscura un factor importante en su creación de pinturas y bocetos…

Aquí tienes un breve vídeo donde puedes ver una explicación de su funcionamiento:

EL FOTÓGRAFO: ILAN WOLFF

Ilan Wolff es un fotógrafo israelí (Nahariya, 1955) que desde 1981 se ha especializado en crear fotografías usando la técnica de la cámara oscura, con cámaras hechas a partir de viejas cajas o latas.

Frente a la frenética innovación tecnológica a la que estamos asistiendo en el mundo de la fotografía, Wolff busca en su obra dar prioridad a lo natural, “involucrar al máximo la naturaleza en el proceso de la creación de la imagen“. Por ello, evita en la medida de lo posible el uso de máquinas y elementos mecánicos para obtener sus fotografías. Como él mismo afirma, “sólo necesitamos imaginación. Todo el mundo puede hacer originales y fantásticas fotografías sin depender en exceso de los avances tecnológicos“. En su trabajo está la prueba de que es posible obtener imágenes llamativas con cualquier objeto (una caja, una lata, o incluso una verdura o su propia furgoneta).

A lo largo de los años, su obra ha evolucionado, experimentando nuevas técnicas y sorprendiéndonos con su personal punto de vista. Cabe distinguir, por lo tanto, las siguientes etapas dentro de su carrera:

1982-1992: ÁMSTERDAM

En este período comienza a utilizar como cámara fotográfica simples cilindros metálicos a los que ha practicado un agujero con un alfiler (de ahí el nombre de la cámara, “pin-hole”).

Su estancia en esta ciudad holandesa se ve interrumpida durante dos años (entre 1988 y 1990), cuando se traslada a Nueva York para cursar una beca concedida por la empresa Kodak, para realizar fotografías de los rascacielos de la ciudad.

1992-1997: PARÍS

En la capital francesa lleva su trabajo un paso más allá, transformando su propio estudio en una cámara oscura. Consigue de esta manera obtener imágenes de mayor tamaño, en las que a veces aparece su cara o sus manos, formando parte así de la fotografía: es lo que él mismo ha bautizado como “pinograma“,

1997-2009: SEYSSEL (FRANCIA)

Durante este período, Wolff se dedica a viajar a bordo de su caravana por multitud de países, siendo además una época de gran innovación y experimentación en cuanto a las técnicas empleadas. Se especializa en el uso del fotograma, a partir del cual irá desarrollando diversas variantes:

– “Calorigrama“: es un fotograma en el que no se usa la luz, sino que las imágenes se generan a partir de calor.

– “Naturograma“: método de revelado basado en el uso de objetos (como esponjas, peines o brochas) empapados de reveladores con diferentes concentraciones. Se obtienen así texturas diferentes, sin conexión con el objeto fotografiado.

– “Lunagrama”: desde 2004 practica este tipo de fotograma, en el que se trabaja por la noche y a la intemperie, siendo la única fuente de energía la luz de la luna. Esta peculiar técnica le ha permitido obtener la instantánea más grande del mundo sobre papel fotográfico (30×1,27 metros).

Aparte de estas técnicas, sigue experimentando con otros elementos menos convencionales, como puede ser un pimiento rojo o la propia tierra, y recurre también al uso de cámaras con 3 agujeros:

 

La obra que desarrolla en esta etapa me recuerda a Adam Fuss, del que ya te hablé en este blog (al menos en cuanto a la técnica empleada y al resultado obtenido en algunas de sus imágenes).

2010- : CABO DE GATA (ALMERÍA, ESPAÑA)

Desde 2010, Wolff ha fijado su residencia en nuestro país, donde imparte talleres en los que enseña las técnicas más antiguas de la fotografía y en las que él es un experto, como pueden ser el fotograma, las emulsiones o la cámara oscura.

En esta etapa lleva a cabo diversos proyectos, tanto por toda Andalucía (principalmente, en el Cabo de Gata, donde reside), como en otras provincias, siendo uno de los más importantes el que muestra esta exposición: los monumentos más emblemáticos de Segovia.

Mañana te cuento qué puedes encontrarte en su exposición, pero para que conozcas aún mejor su obra, te dejo con un video donde puedes ver a Ilan trabajando con su cámara oscura, en el que explica su filosofía de trabajo. No te lo pierdas, te va a gustar…

“Mi idea es que, con la fuerza del ser humano y la energía de la naturaleza, puedo crear fotografías. Y ahí está la base de la fotografía”.

Ilan Wolff

Imágenes | © Ilan Wolff

29
Mar
11

Exposición: Helen Levitt. Lírica Urbana

Hoy se cumplen dos años del fallecimiento de una de las fotógrafas más importantes del siglo XX, Helen Levitt. Precisamente en estos días sus imágenes pueden verse en la Sala de Exposiciones de San Benito, en Valladolid, en una muestra titulada Helen Levitt. Lírica Urbana. Fotografías 1936-1993, que traza cronológicamente la trayectoria de la artista en un total de 120 fotografías.

INICIOS

Helen Levitt (Nueva York, 1913-2009) ha sido quizá la última superviviente de entre los grandes protagonistas del periodo inaugural de la fotografía moderna de antes de la Segunda Guerra Mundial, y una de las grandes fotógrafas de la segunda mitad del siglo XX. Su obra destaca por su mirada singular y por su estilo documental, centrado en la vida urbana (sobre todo en las zonas populares de Nueva York). Sus imágenes captan pequeños instantes de la vida cotidiana, momentos aparentemente banales pero con un gran sentido metafórico sobre las condiciones sociales de nuestro tiempo.

Inició su trabajo fotográfico en 1935, a raíz del descubrimiento de la obra de Cartier-Bresson en una exposición que éste llevó a cabo en la galería Julian Levy de Nueva York. “Cuando vi fotos de Cartier-Bresson comprendí que la fotografía podía ser arte… y eso me hizo ambiciosa“, dijo en una ocasión. Imitando su forma de trabajar, adquirió una Leica y se lanzó a fotografiar las calles del East Harlem.

El trabajo de otros grandes de la profesión y el contacto con los miembros de la Photo League de Nueva York impulsaron a una joven Levitt a dedicarse a crear poesía con su cámara en los años 30. Precisamente, 1938 es un año muy importante para ella: conoce a James Agee y a Walker Evans, colabora con éste en la realización de su exposición American Photographs en el MOMA, y le acompaña en la realización de su serie de retratos en el metro. Durante años compartieron un laboratorio de revelado, y Evans le enseñó a no dejarse llevar por el sentimentalismo tras el objetivo y a mantenerse al margen de lo que fotografiaba.

Viajeros en el metro de Nueva York © Walker Evans

Los años 30 y 40 vieron nacer al “género documental” como símbolo de modernidad y ruptura con las estéticas anteriores. Hubo además una revolución técnica, con la aparición de la Leica como principal exponente, y también a partir de ese momento comienzan a reflejarse con mayor nitidez las clases populares en las fotografías y las películas.

En medio de este ambiente, Levitt fue poco a poco definiendo su estilo, muy próximo al de Cartier-Bresson. “La gente se reunía en la calle. Si te quedabas el tiempo suficiente, se olvidaban de que estabas allí“. Entonces llegaba el momento decisivo en el que ella capturaba la imagen.

A menudo utilizaba el visor lateral, para pasar desapercibida y fotografiar discretamente. De esa forma, conseguía plasmar sin interferencias el comportamiento público de gente anónima, sus gestos, el lenguaje de la calle, y siempre con el escenario de fondo de las zonas menos favorecidas de Manhattan.

A pesar de que comenzó su carrera fotografiando a los niños que jugaban en la calle, la propia Levitt diría años más tarde, en una entrevista concedida en 2001, que a ella no le gustaban especialmente los niños. “La gente piensa que sí. Pero no… No más que el resto de las personas. Sólo sucedía que eran los niños los que estaban en la calle“.

 

Otra de las temáticas más recurrentes de estos años, y que constituiría su principal actividad hasta mediados de los años 40, son los graffitis: Levitt se dedica a recopilar pintadas, dibujos y mensajes que cubren las calles de Nueva York.

VIAJE A MÉXICO

Su único trabajo lejos de su ciudad fue en el verano de 1941, cuando viajó a México con la mujer de su amigo James Agee. Allí realizó una serie de fotografías utilizando el mismo método que iniciara en Nueva York: la observación de la vida de la calle en los barrios desfavorecidos. Sólo que la principal diferencia con sus anteriores fotografías es la disolución del entorno metropolitano: las calles de México aparecen como espacios abiertos, zonas intermedias entre el campo y la ciudad, lo que hace que las situaciones de desposesión tengan un mayor dramatismo que en las imágenes de Nueva York.

TRABAJOS EN EL CINE Y NUEVA ETAPA FOTOGRÁFICA

Cuando volvió a Nueva York, Levitt aparcó temporalmente la fotografía y comenzó a trabajar en el cine, primero como montadora de películas y luego como realizadora. Destaca fundamentalmente la película documental In the Street, precursora del cine americano independiente, que realizó junto con el escritor James Agee y la pintora Janice Loeb en 1948.

En los años 1959 y 1960, dos becas Guggenheim le permitieron retomar su trabajo fotográfico. Utiliza a partir de ahora el color en la realización de diapositivas, pero no abandona tampoco el blanco y negro. Alternando ambas técnicas, se dedica a fotografiar los mismos barrios que ya había recorrido en la década de 1930.

RECONOCIMIENTO DE SU OBRA

Esta nueva etapa fotográfica de Levitt coincide con un reconocimiento y una difusión cada vez mayor de su obra, hasta la publicación de A Way of Seeing, en 1965, que constituyó un hito en su carrera y que hoy es considerado uno de los fotolibros clásicos del siglo XX. En él, Levitt recogía sus mejores imágenes, realizadas 20 años antes, acompañadas de textos de James Agee.

Según éste, la cámara de Levitt es un instrumento que permite registrar la vitalidad y creatividad comunes de la vida cotidiana, el arte popular, el folklore. Ella es parte de lo que fotografía. Su representación de la gente corriente no es determinista, revela un sentido de la historia en que el destino permanece abierto, indecidido. Sus imágenes de niños formalizan un sentido de lo maravilloso pero, a la vez, no prometen ningún paraíso.

ÚLTIMOS AÑOS

En la última etapa de su vida, Levitt retrata otra vez los barrios y las gentes de su ciudad, como ya hiciera en sus comienzos. Resulta inevitable comparar las fotografías tardías con las tempranas, para ver el contraste tan grande que hay entre ellas, aún teniendo la misma temática, y analizar también cómo y qué ha cambiado en la ciudad.

Así, en la segunda mitad de la década de los 70, Levitt vuelve al metro de Nueva York para retratar a los viajeros, emulando la experiencia de acompañar a Walker Evans en 1938.

Mientras que sus primeras escenas callejeras mostraban la riqueza de la vida pública en los años 30 y las formas infantiles de juego y ocupación del espacio público, en cambio en los años 80 la calle aparece como un espacio sin niños, en el que las divisiones sociales entre ricos y pobres parecen haberse agudizado.

 

La década de los 90 suponen una vuelta a los orígenes de su obra. Renuncia al color en sus imágenes, dado que no podía controlar las tonalidades tanto como le hubiera gustado, y sus frecuentes problemas de salud le impiden tomar fotografías y revelarlas. Nueva York se ha convertido en una gigantesca urbe, todo ha cambiado radicalmente…

El 29 de marzo de 2009, Helen Levitt nos deja. El suyo será, para siempre, un testimonio privilegiado de un pasado que ya no regresará.

¿QUÉ TE HA PARECIDO?

No puedo evitar comparar a Helen Levitt con Ruth Orkin, de la que ya te hablé en otra entrada del blog. No sólo por su estrecha vinculación a la ciudad de Nueva York, sino también por su forma de retratar a las personas, de reflejar sus miserias y sus grandezas, y de mostrarnos el cambio que ha experimentado la sociedad norteamericana en las últimas décadas.

Es precisamente esto lo que le otorga un valor excepcional a sus fotografías, y lo que hace que Levitt se haya ganado por derecho propio un puesto entre los mejores fotógrafos del siglo XX.

 

Imágenes | © Helen Levitt, excepto “Viajeros en el metro de Nueva York, 1938” © Walker Evans.

28
Mar
11

Exposición: Premios Nacionales de Fotografía en los fondos de la Colección Alcobendas

Después de varios intentos fallidos, el otro día por fin pude asistir, justo antes de que finalizara, a una de las exposiciones que tenía pendientes de las que este año conforman el cartel del festival segoviaFOTO 2011. Se trata de Premios Nacionales de Fotografía en los fondos de la Colección Alcobendas, comisariada por José María Díaz-Maroto, que se ha expuesto en el Centro Cultural La Alhóndiga, de Segovia, entre el 3 y el 27 de marzo de 2011.

Pero, ¿qué es exactamente el Premio Nacional de Fotografía? ¿Quiénes han sido los fotógrafos galardonados? ¿Qué obras recogía esta exposición? Sigue leyendo y te lo cuento…

PREMIOS NACIONALES DE FOTOGRAFÍA

El Premio Nacional de Fotografía es una de las cuatro categorías en que se dividen los Premios a las Bellas Artes que concede el Ministerio de Cultura de España para la promoción de las artes plásticas españolas e iberoamericanas. Las otras tres categorías son:

  • Premio Nacional de las Artes Plásticas, que es el más antiguo, pues se otorga desde 1980, con el fin de reconocer la labor meritoria de los artistas plásticos contemporáneos (ya sean pintores, escultores, arquitectos, etc.).
  • Premio “Velázquez” de las Artes Plásticas: creado en 1992 para reconocer los méritos de artistas españoles e iberoamericanos, y que equivaldría en las artes plásticas al Premio Cervantes en la literatura.
  • Premio Nacional de Diseño de Moda: se otorga desde 2009 para reconocer a un creador, o a un colectivo susceptible de ser considerado como creador, por su obra hecha pública o realizada el año anterior.

El que más nos interesa, el Premio Nacional de Fotografía, fue creado en 1994 como reconocimiento de la sociedad de nuestro país a la obra de un fotógrafo español, que “con su creación artística contribuye al enriquecimiento del patrimonio cultural de España”. Anteriormente, dicho reconocimiento se había llevado a cabo mediante el Premio Nacional de Artes Plásticas, que en diversas ediciones ya había premiado a fotógrafos (como Francesc Català-Roca en 1983 y Agustí Centelles en 1984).

COLECCIÓN ALCOBENDAS

La Colección Alcobendas, por su parte, tiene por objeto la búsqueda de los fotógrafos más representativos de las distintas tendencias que conforman el panorama de la fotografía española. Desde su creación en el año 1993, ha apostado por el valor cultural de la fotografía, figurando entre sus objetivos fundacionales el incremento, la conservación y, sobre todo, la difusión cultural de sus fondos. Precisamente por esta razón podemos disfrutar de la exposición de la que te hablo hoy.

La Colección está compuesta actualmente por 664 fotografías de 136 autores españoles (aunque estas cifras están aumentando constantemente), entre las cuales se encuentran todos los artistas que a día de hoy ostentan el Premio Nacional de Fotografía.

VISITANDO LA ALHÓNDIGA

Como ya te he dicho más arriba, la exposición tuvo lugar en el centro cultural La Alhóndiga, actual Archivo Municipal y Sala de Exposiciones. El edificio, como su nombre indica, era la antigua alhóndiga de la ciudad, lugar de venta y almacenamiento de grano durante siglos, por lo que consta de salas muy amplias y espaciosas que son perfectas como espacios expositivos.

En total, la muestra constaba de una selección de 60 obras de 18 autores (los 17 que han obtenido el Premio Nacional de Fotografía desde su creación, a los que se une Francesc Català-Roca).

La característica principal de esta exposición era que reflejaba una visión heterogénea donde convivían (con equilibrio) los diversos géneros que nos ha ofrecido la fotografía de las últimas décadas. Dicha disparidad entre las obras expuestas se debe precisamente a que los criterios seguidos durante los últimos años para conceder el Premio Nacional de Fotografía no han seguido nunca una tendencia creativa en concreto, e incluso se han mezclado generaciones muy distintas de fotógrafos. Eso le da una mayor singularidad a la muestra, y en definitiva eleva enormemente la oferta expositiva de segoviaFOTO.

GALERÍA DE IMÁGENES

Por si no pudiste visitar la exposición, aquí tienes una galería con muchas de las imágenes que formaron parte de ella, ordenadas según la lista de galardonados (pincha sobre ellas para verlas más grande en otra ventana).

2010.   José Manuel Ballester (Madrid, 1960)

2009.   Gervasio Sánchez (Córdoba, 1959)

2008.   Bleda y Rosa (María Bleda, Castellón, 1969 – José María Rosa, Albacete, 1970)

2007.   Manuel Vilariño (La Coruña, 1952)

2006.   Pablo Pérez-Mínguez (Madrid, 1947)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2005.   Bárbara Allende (Ouka Leele) (Madrid, 1957)

2004.   Ramón Masats (Barcelona, 1931)

2003.   Carlos Pérez Siquier (Almería, 1930)

2002.   Joan Colom (Barcelona, 1921)

2001.   Toni Catany (Mallorca, 1942)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2000.   Chema Madoz (Madrid, 1958)

 

1999.   Alberto García-Alix (León, 1956)

1998.   Joan Fontcuberta (Barcelona, 1955)

1997.   Humberto Rivas (Buenos Aires, Argentina, 1937)

1996.   Cristina García Rodero (Ciudad Real, 1949)

1995.   Javier Vallhonrat (Madrid, 1953)

 

 

 

 

 

1994.   Gabriel Cualladó (Valencia, 1925 – Madrid, 2003)

1983. Francesc Català Roca (Valls, Tarragona, 1922 – Barcelona, 1998)

Estarás de acuerdo conmigo en que se trata de algunos de los mejores exponentes de la fotografía contemporánea de nuestro país, y por ello son nombres que necesariamente debemos conocer para profundizar en nuestra formación fotográfica.

Espero que este post te sirva como punto de partida para ir conociendo con más detalle la obra de estos fantásticos fotógrafos. ¡Te aseguro que es una tarea apasionante!

 

Imágenes | Fachada e interior de la Alhóndiga de Segovia: © Óscar Vega. Resto de fotografías, © de sus respectivos autores.

28
Mar
11

What The Duck

27
Mar
11

Foto de la Semana (XII)

Contraste de grises en un día nublado…

© Todos los derechos reservados / All rights reserved

“Todo tiene su belleza, pero no todo el mundo es capaz de verla“.

Confucio

26
Mar
11

Cambia la hora de tu cámara

Acaba de empezar la primavera y poco a poco se acerca el buen tiempo. Los días son más largos, y por lo tanto tenemos más horas de luz disponibles para salir de casa y disfrutar de nuestra cámara. Y como siempre en estas fechas, tenemos que cumplir con la tradición del cambio de hora. Siempre te acuerdas de adelantar o retrasar todos los relojes en casa, pero ¿te has acordado de cambiar también el de tu cámara?

Cada vez es más habitual que las cámaras actuales tengan una función incorporada de cambio automático al horario de verano (igual que los teléfonos móviles), pero por si acaso, no estaría de más que te aseguraras, para que los datos EXIF de tus fotografías tengan la hora exacta en la que las tomaste.

En caso de que no fuera así, tienes dos opciones. Una es hacer caso de recordatorios como éste, y cambiar el reloj cada pocos meses. La otra es recurrir a un pequeño truco: configura tu cámara en horario GMT. De ese modo, al momento en que tomaste la fotografía bastará con sumarle una hora (+1) durante los meses de invierno (de noviembre a marzo), y dos horas (+2) en el horario de verano (de abril a octubre).

Así que ya sabes: pon tu cámara a punto y sal a disfrutar de todas las oportunidades fotográficas que nos brinda esta época del año.

23
Mar
11

I Maratón Audiovisual Ciudad de Valladolid

Por suerte para nosotros, la fotografía está cada vez más valorada como disciplina artística, y eso se traduce en la organización de nuevos eventos y la celebración de un número mayor de ferias y exposiciones, con el respaldo de autoridades y asociaciones de todo tipo.

El último ejemplo que he conocido es el que te traigo hoy. Se trata del “I Maratón Audiovisual Ciudad de Valladolid”, que tendrá lugar los días 24, 25 y 26 de marzo, entre las 18:00 y las 21:15 horas, en el Salón de Actos del Centro Cívico José Luis Mosquera de Valladolid.

En esta iniciativa han participado tanto colectivos, grupos y asociaciones como aficionados a la fotografía a nivel particular, que han aportado sus imágenes para la elaboración de los distintos audiovisuales que se proyectarán en esos tres días, todos bajo una temática común: “Denuncias e injusticias sociales”. Paralelamente, se realizará una exposición de fotografías en el mismo centro cívico, con los trabajos más representativos.

Aquí te dejo la programación de las tres jornadas, para que veas el contenido y la distribución de los distintos bloques de proyección (pincha sobre la imagen para verla más grande):

Iniciativas como ésta merecen todo nuestro apoyo; por eso ya he reservado un hueco para dejarme caer por allí esos tres días y disfrutar de estupendas fotografías.

Y tú, ¿vas a ir?




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